La deliciosa historia de las croquetas

La deliciosa historia de las croquetas

Crujientes, cremosas y llenas de sabor, esas son las principales características de las croquetas, una de las tapas más famosas del mundo. Y es que quién puede resistirse a su inigualable textura, a la deliciosa salsa bechamel y una mezcla de diversos ingredientes (verduras, mariscos, pescados, carnes, vegetales, entre otros) en tan solo un bocado. Sin duda alguna, las croquetas son un regalo del ingenio culinario de un maestro que permanece desconocido siglos después, pero que aportó a la humanidad un inigualable manjar.

 

De Francia a España

A pesar de que la creencia común es que la croqueta es originaria de España, los historiadores apuntan a que en realidad las croquetas o croquettes, fueron hechas por primera vez en Francia en la corte de Luis XIV. En su momento, fueron un platillo que se preparaba únicamente para la nobleza, y fue tan popular que inmediatamente tanto nobles como plebeyos comenzaron a imitar la receta. Para finales del siglo XV las croquetas ya habían llegado al territorio español y se apoderaron del mundo gastronómico, por su simple realización y, también, porque era una excelente manera de reciclar alimentos.

 

El mejor acompañante

Las croquetas son un excelente compañero del vino y la cerveza, o también el complemento ideal para acompañar una ensalada. Su preparación es muy sencilla y totalmente personalizada, y al momento de cocinarlas se pueden hacer al horno o fritas.